El collar de yoga es una línea vertical de conciencia entre la garganta y el corazón. Suspendido cerca de los centros energéticos superiores, acompaña la voz interior, la concentración, la recitación de mantras. Se convierte en un vector de centrado, un símbolo sagrado de la práctica, una oración silenciosa llevada a flor de piel.
Adornado con un colgante que representa un loto abierto, el Om sagrado, un mandala o un chakra específico, este collar también puede incluir piedras vibratorias como la piedra de luna (introspección), la fluorita (estabilidad mental) o el cristal de roca (purificación). Puede usarse para contar las respiraciones, enfocar la atención o establecer una intención.
En madera, con cuentas, en metal sagrado o con cordón sobrio, el collar de yoga es una herramienta meditativa y estética, a la vez anclada y aérea. Ofrece un espacio de recentramiento en la verticalidad del cuerpo.