El colgante Estrella de David es una joya universalmente reconocida por su poder espiritual. Compuesto por dos triángulos superpuestos formando una estrella de seis puntas, simboliza la unión de los opuestos, la conexión entre el cielo y la tierra. En plata maciza, en oro o trabajado en filigrana, puede llevarse solo o acompañado de otros símbolos sagrados. Discreto pero profundamente significativo, acompaña a diario a quienes desean llevar un recordatorio de su fe, una marca de herencia o un mensaje de unidad y luz.